Una boda rodeada de risas, sonrisas y bendiciones fue solo el comienzo de su vida juntas. Muchos obstáculos les aguardaban en el futuro. Runchlaphat y Peeracha soñaban con poder tomarse de la mano y superar cada prueba. Soñaban con un amor duradero y con estar juntas hasta la vejez.
Sin embargo, estos sueños se hicieron añicos de manera inesperada.