No me gustan las chicas jóvenes, y tampoco me gustas tú.
Con el corazón hecho pedazos, había hecho un juramento de no volver a enamorarse de chicas más jóvenes. Un amor que dejó cicatrices y le enseñó una dolorosa lección.
Entonces, ¿por qué terminó, de manera tan imprudente, llevando a una chica más joven a su condominio?
Hasta que aquello se convirtió en un vínculo imposible de romper.
¿Fue el destino el que reunió a estas dos personas?
"¿Te das cuenta? En este momento parece que estás celosa, Pí Wira."
"¿De verdad pensaste bien antes de decir eso? No importa cuánto pudieras haberme gustado antes; a mí no me gustan las chicas jóvenes y solo te veo como una hermana menor."
"¿Incluso después de lo que pasó entre nosotras?
¿De verdad no te gusto… o simplemente tienes miedo de tu propio corazón cuando estás cerca de mí?"