Minah sobrevivió al infierno, pero la herida que dejó Irina no sanó. Mientras el mundo la da por muerta, una nueva red criminal emerge bajo un solo nombre: la Reina del Espejo.
Irina domina Moscú con la sangre fría de quien amó una vez y perdió todo. Pero cuando los fantasmas regresan con rostro familiar y ojos que alguna vez la perdonaron, la lealtad, la venganza y el deseo se confunden en un juego mortal donde solo una puede ganar.
El amor es un arma, y esta vez, alguien apretará el gatillo.