‘Rachata’ nunca pensó que su vida fuera perfecta. Creía que nada inesperado podría perturbar su rutina tranquila y sin color. Pero todo cambió cuando su jefe le pidió que visitara una agencia de detectives.
‘Krittaphot’ vivía una vida impecable. Nacido en la riqueza, bendecido con encanto e inteligencia, era un Alfa de sangre pura que tenía el mundo a sus pies. ¿Y lo que más adoraba? Los dulces y elegantes Omegas, cada uno dejando tras de sí un aroma tan embriagador como una flor en plena floración. Pero eso cambió el día en que una dalia entró en su oficina.