En la vida de Achirawit Apiwatnasaran, había solo unas pocas cosas de las que se arrepentía al mirar atrás.
Pero lo que más lamentaba al reflexionar sobre su vida era que, aquella noche, no podía recordar nada sobre la persona con quien había destruido la hermosa suite de varios millones que apreciaba como si fuera su propio hijo. Lo único que podía recordar era el aroma de panecillos de canela recién horneados que llenaba la habitación cada vez que abrazaba la delicada figura contra su cuerpo.
Achirawit creció destacando en todos los aspectos: estudios, apariencia y riqueza. Era la personificación de un Alfa entre Alfas.
Sin embargo, lo que había anhelado toda su vida era el tipo de amor del que solo había oído hablar en los cuentos de hadas.
Un compañero destinado, un amor creado únicamente para ser suyo y de nadie más.
El único problema era que no tenía idea de quién era esa persona, aunque ya la había marcado como suya.
Durante veintiún años, Nalin había aprendido a sobrevivir solo en este mundo tan duro.
Pero cuando el destino le regaló la pequeña vida que crecía dentro de él, decidió enfrentar los desafíos que vendrían, aferrándose por sí mismo a ese diminuto ser.
Especialmente porque ni siquiera conocía el nombre de ese Alfa, parecía casi imposible que pudiera volver a encontrarse con él.
ADVERTENCIA: OMEGAVERSE, KNOTTING, MPREG, CONSENTIMIENTO DUDOSO, MORDIDA EN EL CUELLO (MARCAJE)